Considerado
como el gran escritor nacional del renacimiento judío.
Su obra escrita en hebreo es de suprema erudicción, está
impregnada de intensas emociones propias, supo expresar
los grandes dilemas en los cuales se debatía el pueblo
judío como la profunda crisis del judaísmo de la Europa
Oriental, sumido en las 3 opciones: la religión tradicional,
el iluminismo y el sionismo. Estas importantes corrientes
de acción y pensamiento lo acompañaron y se reflejaron
en toda su obra. La pobreza judía, su propio hogar, los
poemas sobre su madre y su padre reflejan ese lazo casi
mítico que profesó a su pueblo. Numerosos poemas están
dedicados al "Beit Hamidrash", la casa de estudio, que
lo cobijó en su juventud estudiando allí Talmud como muchos
jóvenes de su tiempo. Se rebela muchas veces contra esa
institución pero siempre retornó a ella. Murió en Tel
Aviv, su casa es hoy un museo en la calle que lleva su
nombre.